DOMINGO 22 ENERO. EL DÍA MÁS FRÍO DESDE QUE ACABÓ EL VERANO DIMOS UNA VUELTA POR RAMBLAS DE ORTILLO Y BERMEJA.
Desde Fundación Iniciativas El Gigante y Bosqueo2 preparamos esta ruta por las ramblas del Ortillo y Bermeja, con el fin de mostrar a los lorquinos los enormes valores ambientales que alberga nuestra localidad.
Hoy, el día de la convocatoria venía frío, muy frío comparado con el cálido otoño e invierno que veníamos soportando. El motivado grupo que ha querido conocer de primera mano este enclave, ha salido de las murallas de la ciudad a las 9:30 con unos 5º de temperatura. Tras apenas 15′ en vehículo hemos «desembarcado» y recorrido los 11 kilómetros de la ruta de forma entretenida, sin prisas y parándose en los detalles que hacen de esta rambla (Ortillo) un entorno inigualable en la Región de Murcia.
Tras disfrutar de una panorámica excelente de las montañas que custodian las fronteras locales y dar una sucinta explicación de la vegetación que predomina en nuestro territorio semiárido, hemos puesto rumbo hacia Ortillo, donde íbamos a estar mas parapetados de la fría brisa que soplaba a primeras horas de la jornada.
Pronto hemos divisado la rambla con sus famosos quejigos, allí, al abrigo de los cerros jalonados de densas pinadas se encuentran los robles del sur, con sus hojas amarillas marcescentes, aguantarán hasta primavera en las ramas de los centerares de ejemplares que predominan solo en esta rambla, después las nuevas hojas iniciarán el ciclo de vida hasta la llegada del siguiente otoño.
Tras visitar el famoso y catalogado chopo monumental de cuatro pies y varios metros de diámetro en su base hemos continuado cauce arriba hacía rambla Bermeja.
Bermeja no alberga robles, pero si grandes chopos y encinas que son una delicia en estas tierras tan secas. Por la rambla atravesamos zonas, donde los rayos del sol apenas penetran, esto genera una humedad impropia de estas latitudes. Aun son palpables los efectos de las abundantes precipitaciones de la pasada primavera, el agua erosionó de manera prominente el cauce, hoy, sigue circulando un modesto caudal a pesar de las escasas precipitaciones que hemos tenido en las Estaciones posteriores.
Abandonamos la espesura de la rambla y volvemos al típico paisaje de la hermosa sierra de la Torrecilla, pinadas salpicadas de almendros y valioso matorral, que probablemente se convierta en refugio del lince, especie que será reintroducida en próximas fechas y que aquí encontrará y entorno óptimo.
Completamos la ruta sin cansancio, con un sol espléndido y no superando los 15º. Si hemos de elegir entre el tórrido verano de julio y el frío enero, nos quedamos con la segunda opción si lo hacemos en un paraiso como este bosque de galería ubicado a unos minutos de la ciudad del Sol.
Gracias a todos los que hoy nos habéis acompañado con tanta atención y hasta la próxima cita.
Pedro Quiñonero Gómez.
Puedes ver la crónica y los comentarios de participantes en el facebook de la Asociación bosque02